mayo 7, 2010
¿Y qué te pasa?
el, en la cama con mucho sueño – Lunes, otra vez lunes. Puta el despertador, ojala lo apague rápido.
ella, luego de apagar el despertador -Levantate, que ya son las cinco, anda bañarte.
el, desperezandose – Si, si. Hay voy. Dame permiso pues.
A las cinco con cuarenta minutos, en la gasolinera
el – Quince dolares menos, en dos semanas.
ella – Qué decis?
el – Mira [señala la bomba] salieron treinta dolares, 10 menos que el promedio que llevavamos, más 5 de la semana pasada, son 15 que llevamos ahorrados en gasolina.
ella, con una gran sonrisa – Hiji. Viste ya podemos salir a comer, o a que me compres colitas.
el – Hummm, ya se gastaron pues.
ella – ¿¡Vos!?
Seis y quince minutos, en la cola para pasar frente al parque industrial de la carretera.
el – Vaya hombre, no está tan larga la cola.
ella – sí, y mira la hora.
el – pues sí.
unos minutos más tarde, franqueando los autos, buses y demás de la salida del embotellamiento
ella – ¿Y vos, todavía te gusto?
el – Permitime que toy ocupado, ve que hijueputa.
ella, con tono de molestia y desepción – aja, ¡hacete el loco!
el – ¿Qué?
Cinco minutos más tarde.
el – pues sí, como era. A sí ya me acorde. Pues sí, claro. Aunque has cambiado la ropa, y algunos de los pantalones no me gustan. Sabes me gustaban más el estilo que usabas antes, aquel de la cintura más baja.
Un silencio absoluto.
el – mira que cabrón, me hecho el carro en cima.
Otro silencio.
el – qué paso, te enjaste.
Nada, solo la radio encendida.
el – ¿Y qué te pasa pues..?, ya te enojaste otra véz. Y hoy ¿Por qué te enojaste?}
Silencio absoluto por los siguientes treinta minutos …
el – mira esa es la parada de buses donde vas a tomar la 29.
silencio
el – ¿no me vas a decir adiós?
ella – Salu.